¿Cuántas veces has sentido que no ganas suficiente dinero y que necesitas más? Unas cuantas ¿verdad? ¿Pero me creerías si te digo que de nada te servirá ganar más dinero si no tomas conciencia de cómo estás usando el dinero que tienes ahora, aunque creas que es poco?. Hoy te compartimos 5 hábitos sencillos, prácticos y efectivos con los que lograrás vivir mejor con menos dinero.
1er hábito: Deja a un lado la connotación negativa que le das al dinero y comienza a verlo como tu mejor aliado
Bien sea por creencias culturales o costumbres familiares, solemos sentirnos culpables al desear más dinero. Es como si ser ambicioso fuera pecado o si tener mucho dinero nos convertiríamos en malas personas.
Por otro lado, si sentimos que nos falta dinero, creemos que no somos lo suficientemente buenos, que tenemos mala suerte o que nuestro trabajo no es valorado.
Es hora de que revises qué es lo que sientes al hablar del dinero y detectes si hay alguna creencia negativa sobre él, porque antes de que el mundo valore tu trabajo y consigas más ingresos, antes debes cambiar tu actitud y comprender que:
- Los recursos con los que cuentas ahora, son un muy buen punto de partida para construir la vida que quieres.
- El momento de vivir mejor es ahora. Tus decisiones de hoy, están impactando no solo tu condición actual sino incluso tu situación financiera del futuro.
- No necesitas demasiado dinero para vivir bien, tan solo debes aprender a gestionar mejor el dinero que tienes.
- El dinero es tu gran aliado y no tiene nada de malo aspirar a ganar más. Con estrategia y esfuerzo podrás lograrlo.
- Al gestionar adecuadamente el dinero que tienes, no solo ganas tú, también podrás impactar positivamente tu entorno.
2do hábito: Crea un estilo de vida bajo tus propios términos
Revisa cuantas veces has comprado algo para sentirte a la moda, porque se lo viste a alguien o porque sentiste que quedarías mal ante tu familia o tus amigos, si no lo hacías. Pero, en el fondo, esa compra fue para complacer a otros y, a ti, no te hizo feliz.
Es momento de que tomes conciencia de lo que en verdad disfrutas y te hace sentir paz. Y construyas un estilo de vida propio, que te de tranquilidad sin importar lo que opinen los demás.
Cuando tienes claro lo que te hace feliz y lo que anhelas lograr, eres capaz de usar tu dinero con más sabiduría y emplearlo en lo que, de verdad, necesitas.
Tal vez ese sitio de comida nuevo, no te llama la atención y puedes vivir sin conocerlo. No tienes que ir porque todos está yendo. O esa prenda que está de moda, no la necesitas ni te hace sentir cómoda. No tienes que comprarla.
De este modo el dinero que te ahorras en esa comida o en esa prenda que no va contigo, puedes destinarlo a tus ahorros o en hacer algo que realmente te haga feliz.
3er hábito y quizás el más importante para lograr vivir mejor con menos: Cuenta con un presupuesto familiar mensual
Contrario a lo que muchos piensan, un presupuesto mensual te expande, no te limita.
Crear un presupuesto mensual tiene unos cuantos beneficios, pero el más importante es que te ayudará a tomar conciencia de la cantidad de dinero que necesitas para cubrir tus gastos esenciales y establecer prioridades.
No necesitas de herramientas sofisticadas para crear un presupuesto funcional. Un lápiz y un papel o el blog de notas de tu celular pueden ser tu mejor herramienta. Lo que si te hará falta es la disciplina de documentar por un par de meses cuánto gastas en comida, medicinas, vivienda, transporte, educación, entre otros, tanto a nivel personal como familiar y una vez que tengas todos esos gastos, sumarlos y ver cuánto es el ingreso mínimo que necesitas para pagar tus cuentas.
Luego de que tengas ese listado, comienza a evaluar si esas cantidades son las adecuadas o puedes reducirlas. Usa estas preguntas como guía:
- ¿Estás haciendo ese gasto porque lo necesitas o tan solo por cuidar las apariencias o sentirte a la moda?
Salidas a comer fuera de casa, juguetes para tus hijos, suscripciones a servicios de televisión, otros. Pueden ser gastos en los que estés incurriendo de los que puedes prescindir para hacer rendir tu dinero.
- ¿Podrías aplicar alguna estrategia que te permita obtener el mismo resultado, pero empleando menos dinero?
Por ejemplo, reemplaza tu suscripción al gimnasio y comienza a hacer ejercicio al aire libre o viendo videos de youtube en casa. Revisa los precios de otros supermercados y ve a aquel que te permita gastar menos en tu compra mensual. Busca en Google ideas para consumir menos agua, gas o electricidad y así reducir tus pagos por estos servicios.
- ¿Es necesario que gastes en esto ahora, o puedes postergarlo para otra fecha?
Sí, inscribir a tus hijos en este deporte o en esta academia de idiomas es importante, pero ¿Qué tal si lo postergas un par de meses, mientras organizas tus finanzas y evalúas mejores opciones?
Mantener tus finanzas organizadas será el mejor ejemplo de vida que le darás. Ese deporte o ese nuevo idioma puede esperar un poco.
- ¿Has incluido en tu presupuesto aquellas actividades que te hacen feliz o que a largo plazo te darán más tranquilidad?
Alguna cuota de ahorro para tus próximas vacaciones, los regalos de navidad, un día de descanso para disfrutar en familia. Todas estas actividades se pueden presupuestar con anticipación reservando pequeñas cuotas mensuales para ello y así haces posible aquello que anhelas, con menos estrés.
Considerando tus respuestas, depura tu listado y elimina todos aquellos gastos innecesarios que no estén alineados con el estilo de vida que deseas y quédate solo con aquellos que te hacen vivir mejor según tus propios estándares. Ellos serán tu prioridad.
Asígnales un monto límite a cada categoría y comprométete en los próximos meses a respetar este presupuesto.
Revisa tu progreso semanalmente, y realiza los ajustes necesarios para actuar lo más apegado a tu plan y antes de usar el dinero en alguna actividad no presupuestada, recuerda preguntarte ¿estoy gastando en esto porque en verdad lo necesito o tan solo es un capricho que me doy para aparentar o por algún arrebato emocional?
Enfócate en visualizar los beneficios que a largo plazo obtendrás, si respetas tu presupuesto.
4to hábito: Ahorra antes de comenzar a gastar
No hay un monto único ideal para ahorrar mes a mes. Lo que sí hay es una estrategia que funciona para todos y es, ahorrar antes de gastar.
Supongamos que tu presupuesto es muy justo, gastas todo lo que ingresa mes a mes y difícilmente te queda algo para ahorrar. Pues es momento de que cambies la costumbre de dejar el ahorro de último porque así nunca te quedará nada.
Incluye en tu presupuesto familiar mensual, una cuota que destinarás a tus ahorros apenas recibas tus ingresos del mes y redistribuye el resto de tu dinero entre los demás gastos.
Por más difícil que lo veas, inténtalo y verás que es posible. Empieza con una pequeña cuota y luego ve incrementándola a medida que ganas más dinero o que encuentras la manera de reducir el resto de tus gastos.
Empieza ahorrando 10$ o 20$ al mes y verás que es más fácil de lo que crees y en un par de meses, serás capaz de subir esta cuota mucho más.
5to hábito para vivir mejor con menos: Crea tu fondo de emergencia
La tranquilidad que da contar con un fondo de emergencia, vale el esfuerzo por crearlo.
Si tenías dudas de la importancia de contar con un dinero reservado para imprevistos, tal vez lo vivido en 2020 te haya hecho cambiar de opinión. La vida por lo general, nunca se presenta tal y como la planeamos y a veces nos sorprende con eventos que nos desajustan la rutina y por ende el presupuesto.
Es allí donde disponer de dinero extra, nos permite mantener la calma y tomar decisiones más acertadas.
¿Cuánto dinero deberías reservar para tu fondo de emergencia? No hay un monto ideal sino más bien una proporción ideal. Es decir, podrías empezar fijándote una meta de reservar el monto equivalente a lo que gastas en promedio en un mes.
Divide este monto en pequeñas cuotas que ahorrarás mes a mes, hasta alcanzar el monto que deseas reservar para tu fondo de emergencia. Y luego, progresivamente incrementa esta cuota hasta que logres reservar el monto equivalente a 3 meses. Guarda ese dinero en una cuenta que no tocarás a menos que sea una emergencia real.
Introduce estos hábitos en tu día a día y verás como poco a poco tus finanzas toman mejor forma, serás capaz de idearte algún plan para generar más ingresos y lo gestionarás con más sabiduría. A la larga, todo esto se traducirá en que tú vivirás mejor con menos y le brindarás mejor calidad de vida a tu familia.
En este video te damos algunos ejemplos de cómo puedes introducir estos 5 hábitos en tu día a día y comenzar a vivir mejor con menos dinero.
En conclusión, vivir mejor con menos, es posible. Tan solo debes aprender a usar estratégicamente el ingreso que tienes, mientras trabajas para conseguir el nivel de ingresos que quieres.



